Querida Andrea, capítulo uno.

Querida Andrea:

Esta es mi primera entrada en nuestro almanaque de correspondencias. Perdona que no te haya consultado el nombre y lo haya bautizado así, Lo indecible. Tengo la impresión de que te puede gustar porque en realidad es tuyo y tiene mucho que ver con lo que te decía la semana pasada de lo pornográfico y con lo que nos coincide aquí y ahora a las dos: leer y decir. O no decir, lo que a veces es lo mismo.

Te voy a contar lo del librito sobre de Juan Goytisolo que hizo Jesús Lázaro y que tiene copyright de 1982. Te lo voy a contar ahora porque es el que tengo más cerca y la distancia me parece una buena categoría seleccionadora para empezar, incluso como norma. Hablemos siempre del librito que se nos sitúe más cerca cada vez que nos sentemos aquí a escribir (o no).

Lo cogí ayer de la librería porque nunca he leído nada de Goytisolo y últimamente pienso que es más agradable que alguien te venda el cuento y que por eso en realidad ahora somos libreras (Y también porque de vez en cuando echo de menos a Nacho, pero eso no lo admitiré nunca fuera de esta narrativa).

Forma parte de una colección que se llama, atención, España, escribir hoy.  Recoge de manera desordenada y caprichosa textos del señor Juan Goytisolo y críticas de varios otros autores que yo también estoy leyendo de manera desordenada y caprichosa imaginando que sigo al tal Jesús Lázaro en twitter y el hombre, enajenado por la inmediatez, suelta piezas inconexas, desmembrando a un escritor en un prisma de locos. Y funciona. Mira, aquí Goyti se queja en su biografía (escrita en tercera persona) de que la izquierda española no era suficiente izquierda española, como hacen ahora muchos señores, y de lo mal que lo pasó por no creerse lo suficientemente bueno, como hacen ahora muchos señores. Es super tierno.

Y este fragmento me ha hecho mucha gracia, parece que se ha escapado de Magistral de Martín Giráldez salvo en que creo que Goyti no es irónico. Pero igual es que he leído demasiado a Martín Giráldez últimamente y le veo en todas partes. Igual Martín Giráldez tampoco es tan irónico.

Ya sabes que yo no tengo mucha idea de literatura pero estas cosas me hacen gracia. Especialmente lo de escribir desde la forma y no desde la historia. No sé si me explico. En fin.

Te dejo aquí algunas fotos más. Quizá te hable de él en próximas entradas, quizá no. Tampoco es necesario. Ojalá encuentres alguna palabra para hablarme pronto del último premio herralde. Parece que ese libro te ha roto algo por dentro y me tienes un poco preocupada.

Muchos besos desde Ruzafa,
siempre tuya.

Mireia